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TONTERÍAS GLOBALES O COMO SACAR DINERO A LOS INGENUOS.
POSTAL ANTIGUA DEL PATIO DE LOS LEONES DE LA ALHAMBRA
VOTAR POR LA ALHAMBRA: "Law sha´a Allah" que no. Una opinión de Milagros Soler
Con mi gratitud para "León", pues optimizar un desafío solo puede hacernos mejores.
La primera contradicción que detecté de forma inmediata fue la del mismo nombre del título: maravilla moderna. Entre las maravillas modernas se encontraban como candidatas las pirámides de Egipto, la Gran Muralla China y toda una relación de monumentos con miles de años de antigüedad. La Alhambra, al lado de todas estas vetustas damas, podría decirse que resultaba una adolescente.
Luego pensé en lo absurdo que resultaba reconsiderar unos criterios histórico-artísticos que se habían consolidado con los siglos, sometiéndolos a una especie de concurso de belleza tipo Miss Universo. Vamos, como si el conjunto de palacios nazaríes que coronan la colina Assabika fueran a cambiar su idiosincrasia y su carisma, por voluntad y moda de los ciudadanos que participen en tan surrealista sufragio.
¿Cabe mayor disparate que revalidar, como monumentos modernos, los que ya están consagrados desde la la antigüedad? Pues españoles tan internacionales como Antonio Banderas participaron este baile de vampiros. También el catalán Buenafuente y el cantante granadino Miguel Ríos. Imagino que todos mandarían su mensaje a través del móvil (SMS) al 5030 con la palabra ALHAMBRA, por el módico precio de 1,20 € por mensaje más el IVA. Donde irán esos fondos recaudados, a fecha de hoy, es un misterio. Lo que está claro es que serán administrados por entidades privadas. Es lo justo, ya que ha sido una iniciativa privada la que ha puesto en marcha esta parafernalia. Otra cosa bien distinta pienso de los fondos públicos que organismos como el Ayuntamiento de Granada o el Ministerio de Cultura han gastado para promover la weberada, recaudados a través de los impuestos de todos los ciudadanos.
VISTA DE LA ALHAMBRA CON SIERRA NEVADA AL FONDO
Parece que uno de los argumentos que esgrimía este amigo mío para pedirme el voto se fundamenta en el hecho de que, cuando el presidente estadounidense Bill Clinton visitó Granada, aumentaron en un veinte por ciento las visitas de turistas norteamericanos. Lo mismo ocurriría si la Alhambra era elegida una de las Siete Maravillas en el singular concurso de Bernard Weber. De todo el mundo acudirían miles y miles de viajeros ansiosos de conocer tan espectacular paisaje de las mil y una noches.
Puedo asegurarles que no
existen pruebas de que la calidad de vida de los granadinos, ni de los españoles (bastante menos su poder adquisitivo), haya aumentado otro
veinte por ciento como consecuencia del viaje de Clinton a Granada. Al menos, por esa
causa.
LOS JARDINES DEL PARTAL EN LA ALHAMBRA EN UNA ANTIGUA POSTAL POSTAL. AL FONDO, EL BARRIO DEL ALBAYCÍN, DECLARADO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.
Mi desolación fue total cuando pensé en las pocas posibilidades que teníamos de alzarnos con el triunfo analizando realidades numéricas. Teniendo en cuenta los índices de población, nada tenemos que hacer si nos medimos con las demográficas y de voto que tienen los ciudadanos de la República China. Personalmente pienso que es otra de esas modas absurdas impuestas (tipo record “Guiness”), en las que es importante ser y saber quien tiene lo mejor y más grande. Aunque la dimensionalidad sea absurda en sí misma. Parece que en la Cultura, según criterios “del Mundo Moderno”, importada o exportada desde la ideología del Imperio, el tamaño también importa.
Yo, ¿qué quieren ustedes que les diga?, veo el paisaje de otra manera.
EL PATIO DE LOS LEONES DE LA ALHAMBRA
En lo que se refiera a la riqueza cultural de un país, disfrutar del patrimonio colectivo es lo ideal. Pero ese concepto nada tiene que ver con la masificación de los monumentos, ni con la explotación de los mismos, por parte del sector turístico y hostelero.
Nuestros parques naturales, muchos de los rincones de nuestra geografía que hoy
son emblemáticos, lo son precisamente por haber permanecido ajenos a ese tipo de
contaminación, que tiene el peligroso trasfondo musical de una caja registradora.
LOS TURISTAS ACUDEN EN VISITAS MASIFICADAS AL MONUMENTO NAZARÍ.
¿La Alambra de Granada, Séptima Maravilla del Mundo Moderno? Pues "law sha´a Allah” (ojalá) y “oficialmente” sea que no.
Entre otras
cosas, porque ya lo es sin necesidad de que nadie lo certifique, con el
propósito de “venderla”
mejor en los folletos de las agencias de viajes.
Hagan caso de sus
consignas. En lo que a mí escrito se refiere, sonrían con benevolencia al terminar de
leerlo (si es que lo han soportado hasta aquí) y sigan el impulso de su
intuición o lo que su razón les aconseje. Mande mensajes con su móvil,
compren camisetas, discos, pañuelos y mochilas con el logo de marras.
Alguien se beneficiará de su dinero, aunque no creo que sean
precisamente los habitantes de Granada. Ni falta que les hace, si el
precio es convertir a su querida Sultana en una meretriz.
Pensándolo mejor, me estaré quieta. Sería injusto concederle a otro monumento el favor que niego a la Fortaleza Roja .
Propongo una Alhambra contemplada desde una verdadera alternativa cultural.
In sha´a Allah.
(Dios lo
quiera)
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· II ·
NO VOTAR: ¡ Basta de TIMOS GLOBALES !
Money, Money, Money….
Hay quienes no entienden nuestro posicionamiento, cuando promovemos
NO VOTAR A LA ALHAMBRA
(ni a ningún otro monumento) como candidata a ser una de las Siete Maravillas
del Mundo Moderno.
Empezaremos por explicar el origen de toda esta parafernalia absurda y mediática,
diciendo que el SENTIMIENTO DE RESPETO HACIA LA CULTURA no se mueve por la
inercia y los caprichos de millonarios excéntricos (Bernard Weber, Fundación New7Wonders) y bastante menos por la dinámica que establezcan campañas
promovidas por los políticos de turno, afectados por las comisiones de las
empresas que fabrican globos y gorritas, con sus bonitos logos para el evento.
Un certificado por haber votado cuesta : 2 $ o 1 €
, que están pagando muchos ciudadanos ¡de todo el mundo!
Algunos de los productos comercializados por la fundación de Weber "New7Wonders"
¿Cómo
no se les ha ocurrido una “Empresa” así, para alguna causa mas solidaria con las
verdaderas necesidades de los habitantes del Planeta?
• ¿Por qué “Siete Maravillas” ?
He aquí la muy científica respuesta de Bernard Weber, padre de la criatura:

- "Porque he descubierto que el siete es un número muy práctico. Siete es la
media de cosas que
nuestro cerebro puede recordar haciendo un mínimo esfuerzo. Y con esta
iniciativa estamos eligiendo siete símbolos que todo el mundo recordará para
celebrar la diversidad cultural de nuestro planeta".
(Si por la medida de la idea y de su cerebro se tratara, con “Una
Maravilla” hubiera ido “sobrao”)
• Otra opinión diferente:
“Francisco
Calvo Serraller, catedrático de Historia del Arte, miembro de la Real
Academia de Bellas Artes de San Fernando y antiguo director del Museo del Prado,
lo considera "un disparate y una tontería".
"La calidad artística no se mide por votación democrática", explica. "Por este método podría salir elegido el estadio Santiago Bernabéu. De hecho, hay varios Santiago Bernabeu entre los 21 finalistas.
No tiene ningún criterio estético, ni moral. Es una de estas cosas para entretenerse que puede tener rentabilidad mediática, pero que no tiene nada que ver con la historia del arte.
· Es un juego inocuo que puede ayudar a un pobre hombre aburrido y que no hay que sacar de su contexto lúdico e infantil".
Podéis leer en este enlace:
“Por otra parte, el hecho de que, además del voto vía Internet, que es gratuito,
se hayan habilitado líneas telefónicas y de SMS con un coste superior al euro
por voto, ha levantado sospechas. ¿No estará Weber aumentando su fortuna con la
idea?”
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Sufragio/global/nuevas/maravillas/elpepucul/20070507elpepicul_1/Tes
Un enlace de “la Fundación”
http://www.new7wonders.com/index.php?id=422
Piensan lanzar un CD al espacio. El que quiera tener una copia, por supuesto
tendrá que pagarla.
Hay más razones para olvidarnos de este tema y seguir promoviendo la Cultura y
la solidaridad entre los pueblos, con fórmulas mas “tradicionales”.
¡Un saludo, abstencionistas!
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Alfredo G. Ferrer
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